martes, 14 de octubre de 2008

Polos opuestos (muy)

Mis amigos A y L decidieron tener una hija. Decidieron también tenerla en su casa. Nada de clínicas, ni agujas, ni manoseos, ni separaciones, ni intervenciones... un parto respetado y en el hogar, sin olores raros y en brazos de mamá por mucho tiempo apenas nace el bebé.
Lo decidieron pese a los riesgos que implicaba. Convencidos siguieron adelante.
Suyay nació en esa filosofía tan coeherente con sus padres, y L y A se las bancaron más que bien. Horas de parto y un nacimiento que se produjo casi 10 días después de la fecha estimada. Pasamos todos por los nervios y la ansiedad, y Suyay (en quechua, "esperanza") llegó hermosa a su casa.

Hace poco, esta noticia:
"Moria Casán debutó como abuela. El viernes, a las 22.33 en la Clínica Suizo Argentina nació Helena, la primera hija de Sofía Gala Castiglione y Diego Tuñón, tecladista de Babasónicos. El parto fue por cesárea programada y la beba pesó 3,400 kilos. A Moria, flamante abuela, le avisaron en medio de la función de Una familia poco normal y enseguida le contó al público que su hija Sofía estaba en la sala de partos. La gente la aplaudió y se emocionó. Al terminar la función, Moria corrió a la Clínica a abrazar a su hija y conocer a su nieta. "Tiene los ojos achinados, es muy linda, con pelito negro", contó entusiasmada. También dijo que ella la va a llamar Tue (significa Tierra en mapuche), con la aprobación de Sofía. Después se fue a festejar junto a su pareja Tati y sus amigos. La cesárea fue programada porque el papá, Diego, está a punto de viajar con su grupo a la ceremonia de entrega de los premios MTV latinos, a Guadalajara, México".

martes, 16 de septiembre de 2008

Es ser argento (??)*

Habrán visto carteles por la calle, o la publi en la tele del argento ganador que come la hamburguesa sin las manos... porque se la da en la boca una "mina". En fin... cero comentario al respecto (lo mismo va para todas las publicidades de Axe -ya que estoy, tiro el palo-).

Hablo del cartel de Burguer King y su nueva hamburguesa "argentina". Se los muestro más abajo.

Por si no puede leerse bien, el cartel dice así: "Clavate un BK argento. Hablamos así, comemos así".

La pregunta (retórica) obligada es: ¿Hablamos como el culo, comemos para la mierda?!

*En colaboración con mi pato elocuente.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Bolivia para todos

Hace un rato que no paso por acá. Pero vuelvo para dejarles un documental que, aunque largo, vale la pena ver.
Hay muchas cosas que no sabía que estaban pasando en Bolivia y que ayudan a entender el conflicto actual.
Al ver el documental, no pude (ni todavía puedo) creer el nivel de violencia contra los campesinos y los pueblos originarios de Bolivia que constituyen el 80% de la población en ese país. No puedo creer que en 2008 todavía hayan esclavos guaraníes en haciendas bolivianas. Ni que hablar del manejo de los medios de comunicación... pero eso, lamentablemente, lo puedo creer.

La verdad es que les recomiendo que se tomen un tiempo para ver este video.


Emilio Cartoy Diaz acaba de presentar en TEA “Bolivia para todos” donde hace una descripción excelente, con imágenes deslumbrantes y música encantadora, de la lucha entre las clases medias y altas “blancas” de la media luna, el Beni y Santa Cruz de la Sierra y los pueblos originarios con sus ropas características y su lenguaje rustico tan expresivo y tan autentico, y ahora en el poder.

martes, 2 de septiembre de 2008

Paisaje clausurado

Es así nomás, lo que caminamos nos da historias para contar. Y nuevamente la Plaza de mayo es el personaje de este posteo.
Me llama mucho la atención mirarla con ojos de turistas. Todos los acentos que se mezclan mientras la voy atravesando me hacen verla extrañada, como un ejercicio antropológico. Hasta me llama la atención también verla como plaza, con gente tomando sol, o chicos jugando con sus padres. Todavía no entiendo bien a esa plaza. Será que la mayoría de las veces que fui a ella, venía de una larga caminata cantando entre la muchedumbre.
Los lunes suelen ser un día tranquilo para la plaza. Pocas veces las marchas se hacen al principio de la semana. Los jueves se llena de cámaras que retratan a las madres dando vueltas. Supongo que será la estación obligada de los guías turísticos que muestran y cuentan por qué dan vueltas los pañuelos blancos.
Pero entre esos días, la plaza toma otra forma. Cuando las marchas se aproximan y paran en ella con megáfonos, el despliegue policial en la plaza es gigante y, me parece, un poco excesivo.
¿Cuál es el miedo? ¿desde el balcón se ven las cosas magnificadas?.
La última vez fueron dos marchas juntas y tranquilas: los laburantes de Pirelli pidiendo que reiconrporen a la gran cantidad de compañeros que fueron despedidos, y la marcha de los estudiantes pidiendo mayores presupuesto y becas.
Parece que la gente asusta. Casi me causó gracia cuando tuve que ir hasta el Ministerio de Economía para poder cruzar, porque las vallas que atravesaban la plaza no me dejaban otra opción. La mueca de risa en mi cara se dejó ver cuando el oficial me informó que debería dar la vuelta por el otro lado del edificio del Ministerio para atravesar esa parte. No dejaban pasar ni a una mosca.
Me di vuelta y encaré por la otra calle. En eso, miré a las manifestaciones amenazantes. Seguro que ponen en peligro la vida de la Presidenta, la vida institucional. La risa de nuevo.

viernes, 15 de agosto de 2008

Y verlas dar vueltas

Desde que empecé a pasar a la tarde por ahí, miré la plaza y la rosada con ojos de turistas. Estos que sacan fotos o se filman entre sí mientras se preguntan con tonos latinoamericanos "¿y qué te parece Argentina?".
La plaza se convierte en la Plaza de Maio, y casi que no es mía.
Pero ayer, al volver a recorrerla, volví a emocionarme cuando las ví caminando alrededor de la pirámide. Fue muy loco darme cuenta de que era jueves sólo porque ellas estaban ahí.
Las fotos seguían, y las cámaras también. Pero ya no se interrogaban entre sí, sino que registraban a las locas de la plaza, que bien testarudas e incondicionales, siguen dando vueltas... todos los jueves.



Foto: Madres de Plaza de Mayo

miércoles, 13 de agosto de 2008

La sacaste re barata 2

Parece que por ser familia numerosa, entramos en las estadísticas directamente!
Sí, esta vuelta le tocó a mi vieja, y sobre la misma avenida: Juan B. Justo, pero a la altura de Martínez Rosas.
Esta vez ella estaba manejando y se le acercó un chico a la ventanilla cuando paró en un semáforo (rodeada de autos). Mi vieja zafó de ingenua... pero zafó.
Creyó que el pibe le venía a pedir monedas y ante la increpación de "dame la plata", ella le dijo "no, no tengo". Y después le cayó la ficha de que le estaban pidiendo ooootra cosa.
El pibe le dice que no levante la ventanilla porque sino va a sacar el chumbo. Y mi vieja seguía atónita ante la situación.
Le pide la guita y empieza a ver en el auto. Mi mamá, precavida, siempre pone la cartera debajo del asiento del acompañante (parece q está bueno adoptar la práctica... pero que cagada tener que hacerlo y vivir "alerta"). Al no ver la cartera, le sigue diciendo "dame la guita, la guita". "¿Qué plata?", le responde mi vieja. Y en eso abre el semáforo y acelera.
Lo ve al pibe por el retrovisor que le tira besos y la saluda como si fuera una conocida.
Una vez más, la sacaste barata... porque el pibe no tenía un chumbo.

miércoles, 6 de agosto de 2008

La sacaste re barata

Después de saber que te pueden matar por un par de zapatillas, el manual de seguridad dice que "Si te afanan, le das lo que quieren". Incluso teniendo esto en mente, me resistí.
Eran las 16 horas del viernes 1/8. Caminaba por Loyola, como tantas otras veces en las que lo había ido a buscar a la radio a S. Crucé Juan B. Justo y el tipo cruzó adelante mío. Noté algo raro en él, pero no quise ser prejuiciosa y lo dejé pasar. Caminó en mi misma vereda. Yo iba escuchando el mp3 que llevaba en la cartera (seguro pensó que era mi celular). En cuestiones de segundos, estas maniobras: él camina hacia la izquierda, para el lado del cordón, como para cruzar la calle y mira a ambos lados. Yo me arrimo a la pared para pasar por ahí. Él se da vuelta (venía adelante mío), me increpa contra la pared y me dice "dame el celular", mientras me sujeta la cartera.
Yo me resisto. No sé por qué reaccioné así. La cartera era mía y la estaba defendiendo, supongo. Le digo que "no tengo nada". Y él sigue pidiéndome el celular (que no estaba en la cartera). Miro sus manos y veo que no tiene nada para lastimarme, y sigo sujetando y tironeando de MI cartera. Intento zafar de alguna forma y grito "¡ayuda!" muy fuerte. Tan fuerte que cuando lo recuerdo me vuelvo a asustar. Creo que lo asusté a él también, porque seguía tironeando pero se acercaba al cordón de la calle parasalir corriendo.
No sé bien cómo fue la movida final. Sé que seguí sujetendo, que él tiró, que yo me caí al piso aún sujetando la cartera y que le gané la pulseada. De alguna forma terminé con la cartera en mi mano, tirada en el piso, y él se subió a una moto que pasó a buscarlo.
Recién cuando me levanté y me sacudí la tierra del pantalón, me di cuenta de que habían intentado robarme.
Corrí esas tres cuadras hasta la radio sin respiro, como nunca. Llegué, lo abracé y lloré de miedo, aunque todo ya había pasado.
La caída parece que fue bastante fuerte. Al caer sin las manos, la rodilla se resintió tanto que sigo lesionada y sin poder moverla sin dolor.
Ya sé, la saqué barata. Pero sigo pensando que en la misma situación, actuaría de la misma forma. No sé, es instintivo.